ADVERTENCIA

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Este blog tuvo su nacimiento, desarrollo y muerte. Resucitó por un tiempo, pero lo he vuelto a matar.

Cerré el acceso por un tiempo con la firme intensión de borrarlo, pero la señorita Ángela Pablo dice que una cosa es cerrar una cuenta de twitter, y otra más grave, borrar un blog. Creo que tiene razón, como dice ixcolai: ¿qué estudiarán los antropólogos del futuro? Pues tal vez lean blogs. Así que lo dejo aquí, como muestra de lo alguna vez que fui, pero ya no soy más...

Los rumores dicen que ahora me pueden encontrar por acá:

http://estoyllenodedudas.wordpress.com/


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Dejo la vieja advertencia de este blog, ya que continua siendo válida:

Escribía en español, inglés, francés y mal catalán porque me agradada hacerlo. No soy galo, catalán o anglosajón. Y si crees que soy mexicano sólo porque nací en este país, te reto a que definas tu concepto de nación y por lo tanto de nacionalidad.

Las expresiones aquí mostradas fueron un reflejo de mi estado de ánimo al momento de escribirlas, y si lees profundamente, verás que mi estado de ánimo cambia como menguante es la luna.

Si te sientes ofendido por alguna idea expresada en esta página, recuerda que "duras no son las palabras, frágiles las mentes que las interpretan".

¿Quedó claro? Si no es así, deja un comentario en la entrada del conflicto (junto con tus datos) y me comunicaré contigo a la brevedad.

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jueves, diciembre 27, 2007

¿Por qué siempre es una odisea ir al centro histórico?

Espetado por Sólo Héctor |

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Hoy fui al centro en pos de doña blanca, ah no, momento, cuento equivocado; fui en pos de la tarjeta SIM para mi celular nuevo -que por cierto, me lo dieron sin la mentada SIM-.

El trayecto fue tranquilo, sin mucha gente en el camión, algo de gente de Indios Verdes a Hidalgo y de ahí en adelante, atascado de gente -como es usual-.

El problema no fue circular o transbordar en el metro, el verdadero problema sobrevino al salir del metro en San Juan de Letrán; un mar de gente en fervor capitalista, alentados por la temporada navideña, se alineaba cual mareas de gente y arremetían contra los puestos comerciales cual oleaje embravecido contra el acantilado.

Si, me gusta el centro, pero no en temporada navideña.

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