ADVERTENCIA

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Este blog tuvo su nacimiento, desarrollo y muerte. Resucitó por un tiempo, pero lo he vuelto a matar.

Cerré el acceso por un tiempo con la firme intensión de borrarlo, pero la señorita Ángela Pablo dice que una cosa es cerrar una cuenta de twitter, y otra más grave, borrar un blog. Creo que tiene razón, como dice ixcolai: ¿qué estudiarán los antropólogos del futuro? Pues tal vez lean blogs. Así que lo dejo aquí, como muestra de lo alguna vez que fui, pero ya no soy más...

Los rumores dicen que ahora me pueden encontrar por acá:

http://estoyllenodedudas.wordpress.com/


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Dejo la vieja advertencia de este blog, ya que continua siendo válida:

Escribía en español, inglés, francés y mal catalán porque me agradada hacerlo. No soy galo, catalán o anglosajón. Y si crees que soy mexicano sólo porque nací en este país, te reto a que definas tu concepto de nación y por lo tanto de nacionalidad.

Las expresiones aquí mostradas fueron un reflejo de mi estado de ánimo al momento de escribirlas, y si lees profundamente, verás que mi estado de ánimo cambia como menguante es la luna.

Si te sientes ofendido por alguna idea expresada en esta página, recuerda que "duras no son las palabras, frágiles las mentes que las interpretan".

¿Quedó claro? Si no es así, deja un comentario en la entrada del conflicto (junto con tus datos) y me comunicaré contigo a la brevedad.

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sábado, junio 16, 2007

¿Cartas?

Espetado por Sólo Héctor |

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Recuerdo que en alguno de mis primeros post me quejaba de lo difícil que es encontrar un tema para escribir, ahora me quejo de lo difícil que es escribir una carta.

Solo hay dos razones para que yo escriba una carta:

  • A una amiga
  • ¿Estando enamorado?

La segunda es mucho más difícil que suceda, pero soy mucho mas prolífico que en la primera.

En estos momentos, me encuentro en la primera opción: escribiendo a una amiga. Y es precisamente en estos momentos, cuando caigo en cuenta lo difícil que es escribir una carta cuando ese arte cayó en desuso con la popularización del teléfono y posteriormente de Internet. Y aun con los correos electrónicos, no es tan común leer en Internet mensajes como las anteriores cartas; todo se ha vuelto en un frenesí de reenviares. Nada de relatos bien estructurados de vivencias, exposición de pensamientos o argumentos, expresiones de sentimientos destilando precisión. ¡No! ¡Nada de eso! Todo se ha vuelto un mar de mensajitos que recuerdan a los SMS (cuando no son los ya mencionados forwards).

¿Dónde quedaron las cartas diarias de Víctor Hugo a su amante?, ¿en dónde están las conversaciones escritas de Yasunari Kawabata con su alumno? Que yo sepa, de conocidos, somos muy pocos los que seguimos usando el correo normal.

¿A qué se debe esto? ¿Por qué a las nuevas generaciones les da flojera escribir? ¿Nuevas generaciones? Desde la generación de mi madre, el correo pasó a segundo plano ante la popularización de la telefonía. Pero ahora con los chaters, ya no se sabe ni que esperar...

Cuando las compañías bancarias se cansen de enviar los estados de cuenta impresos, ¿el servicio postal se hará incosteable?

Por lo pronto, mejor dejo de escribir aquí y me dedico a terminar la carta para mi amiga Fania.

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